sábado, 5 de abril de 2008

Hipocresía

"El mundo sería un infierno si no existiera la hipocresía" Pero para analizar correctamente esta frase tenemos que explicar bien lo que entendemos por hipocresía, según la RAE estamos hablando de "Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan " pero esto denota un amplio abanico de acepciones, ya que deberemos delimitar los sentimientos que son contrarios a los que nos surgen del corazón y de aquellos que nos surgen de la razón, por que unos son verdaderos y otros no, ¿no?.

En primer lugar, hay quien entiende y expresa la hipocresía mediante pensamientos, ideas, actos, todos ellos con el objetivo de ser benevolente con el prójimo cuando en realidad lo que más le apetecería sería fundirle en las llamas del infierno. Esta es una hipocresía madura, sofisticada, elaborada, en la que tratamos de labrarnos una reputación ante el resto que nos permita conseguir una serie de objetivos, ya sea materiales o intangibles, y nos da igual tragarnos nuestros verdaderos sentimientos lo único que nos importa es la apariencia, la imagen, queremos quedar bien, aparentar algo que en realidad no somos.

Por otra parte, podemos encontrar un tipo de hipocresía más liviana, más tenue, incluso me atrevería a decir que hasta un poco ingenua. Un tipo de hipocresía que no por ser de menor rango o elaboración tiene efectos menores en nuestro interlocutor si no mas bien todo al contrario, produce unos sentimientos de rabia y estupefacción muy serios debido a que este tipo de hipocresía tiene un inconveniente, muy a tener en cuenta, se acaba viendo.

Esto lo vemos en las personas que van de humildes por la vida pero que en realidad dominan la situación a la que están siendo expuestas pero en una primera instancia no se atreven, no quieren reconocerlo. Yo abogo por la actitud de que si una tarea, ejercicio, prueba, cualquier acto que sepas que dominas, lo digas y no te quedes callado y murmures que no estas seguro de hacerlo bien, no vayas de humilde para caer bien al resto, porque eso no es más que cobardía, y si a la cobardía le añades premeditación ya tenemos el resultado del pastel, hipocresía. Bajo mi punto de vista, un ejemplo de el comentado pastel podría ser cuando al finalizar un examen todo el mundo dice que tal le ha ido y siempre está el amigo al que le ha ido mal y que resulta que al final saca un notable, pobrecito, se debió equivocar al valorar lo que había hecho.

Tampoco es recomendable la actitud de prepotencia que subyace de ciertos cuerpos celestes que están en el planeta, ya que en la mayoría de casos estas actitudes no son más que el reflejo de una falta de conocimientos del medio en el que se desarrollan los actos que hacen que, al principio el prepotente mantenga una sonrisa socarrona que va mutando, a medida que avanzan las dificultades, en un agachamiento de la mirada y en un mutis por el foro.

Para finalizar, decir que si se pregunta por la hipocresía hay que estar ojo avizor ya que ante la pregunta ¿Que es hipocresía? la respuesta puede ser, "Hipocresía eres tú".

viernes, 14 de marzo de 2008

Fama

"Todo el mundo quiere ser famoso hasta que lo es" Una vez oí esta frase de un escritor y me hizo reflexionar. Tiene su parte de razón, cualquier ser vivo, ya sea persona o animal, quiere que el resto de personas de su entorno, de su escalera, de su bloque, de su país, de su mundo le admiren, le veneren cual dios encarnado en persona que visita la Tierra.

El arte de ser protagonista no es fácil, nadie dijo que lo fuera, lo que pasa es que desde la barrera los toros se ven muy bonitos, porque ¿quién no a pensado viendo el fútbol que era más fácil marcar que tirar la pelota fuera?, ¿a quién no se le a escapado "Si yo estuviera ahí..."? pues bien señores, ese es el problema. Hay que poder estar ahí, todos anhelamos ser el centro de atención, pero una vez que lo somos hay que tener valor, carisma, agallas, diplomacia, arrogancia, valentía...una serie de cualidades que nos permitan permanecer en la cumbre una vez hemos conseguido llegar a ella.

Pero no todo el mundo tiene esas características, hay personalidades que han sabido adquirirlas con el paso del tiempo, ya sea a base de una gran experiencia, de una gran apariencia, de un gran bisturí, o de una gran cartera, y otras personas que sin quererlo las tienen de forma innata, son lo que yo llamo, líderes.

Líder se nace no se hace, un líder es aquella persona que aguanta la presión a la que le somete el grupo, aquella persona que lo guía, que toma decisiones en beneficio del resto, aquella persona que trasmite confianza, que te otorga tranquilidad, sensatez, calma...atributos que sobrepasan a la razón y entran en el lenguaje de la fe.

En resumen, que todo el mundo tiene derecho a sus 15 minutos de gloria, pero quien desee más cantidad de atención por parte de los medios, de la multitud, de la prole, que se prepare, que tenga madera de líder, o que lo sea, porque se le avecinan un alud de críticas, algunas positivas y la mayoría negativas, no obstante que esté contento, porque consiguió lo que quería, la fama, pero amigos la fama no es un obsequio gratuito, no es un cheque firmado al portador, la fama, al igual que todo en la vida, cuesta.